Tierra Negra, el emprendimiento caleño que viste a Colombia con telas del Cauca y de África

Si un día cualquiera el color de las pieles desapareciera, y los hombres y mujeres del mundo entero le perdieran -por fin- la esperanza a ese vicio macabro de mirar por encima del hombro el cuero que cubre los cuerpos híbridos de quienes caminan por la vida intentando mantener la felicidad sin ese fastidioso hábito de ponerles nombre y adjetivo a cada cosa que sale de los poros humanos, seguramente todos y todas decidirían vestirse con la tierra negra que los abuelos, y los abuelos de los abuelos, les heredaron a las generaciones que hoy caminan sobre los territorios de gente que olvida el garabato de su propio comienzo.

Esa fue la idea inicial de Mariana Ruiz y Daniela Larrahondo, dos comunicadoras que desde hace tres años fundaron Tierra Negra, una marca de ropa que no solo pretende acercar a diferentes círculos sociales y comunidades de Cali, del Cauca y de todo el territorio nacional, a la esencia y al corazón de la cultura negra, sino que ha encontrado en los rasgos de las prendas africanas una manera de construir un puente entre las generaciones actuales y la raíz y el origen de la cultura afro. 

De izquierda a derecha, Daniela Larrahondo y Mariana Ruiz. Foto: Tierra Negra

De acuerdo con Mariana Ruiz, “tomamos la decisión de que todo lo íbamos a empezar a hacer con tela africana, pero no teníamos presupuesto; compramos pedazos muy pequeños de tela africana, centímetros muy chiquitos, y decíamos: con tales pedazos de tela vamos a hacer un ‘short’, o las mangas de una camiseta, y cuando le llevamos eso a la señora que nos hace todo el proceso de costura, ella nos preguntó que qué pretendíamos hacer con eso”.

Tierra Negra es un espacio que Larrahondo y Ruiz han construido para preservar la memoria, no únicamente de la cultura afro, sino de las riquezas que conservan todas las culturas del suroccidente colombiano, y por supuesto, es un portal que invita, a través de la moda, a lanzarle una mirada a la historia de los territorios más afectados por el conflicto en Colombia. 

Ambas han decidido que su oficio con Tierra Negra se debe a representar a través de cada prenda los territorios que han sido marginados.

Para ambas, esta marca, que es la suma de muchas voces reunidas en la tela que tanto dicen amar, es la demostración de que, según ellas, se puede hacer actos de resistencia y de valentía a través de la cultura y -muy probablemente-, de la magia que se esconde en la simplicidad de la existencia humana.   

Decidimos hacer prendas con las que la gente se sintiera identificada, Tierra Negra es una marca con identidad y propósito, porque la prenda es para la persona que se siente identificada, las camisetas son ‘unisex’, no las dividimos para hombre y mujer, sino que simplemente el que se siente identificado, la utiliza y listo”, eso cuenta Mariana, quien además, junto a Daniela han desarrollado una cofradía de alfabetos y frases típicas que hacen parte de la cultura tradicional de Cali y del suroccidente: “Felijaño”, “Solo acepto la paz, viajes y corrinche en el 2021”, “Nadie nos quita lo bailao”, “Viva y deje vivir”, son algunas de las frases que adornan las prendas que hoy lucen en Tierra Negra. 

Siempre han considerado que el trabajo debe ser desarrollado en red, con el propósito de ayudar a construir una voz con identidad a las personas que aún están en la lucha por encontrarse y hacer que su voz sea escuchada, por esa razón, han empezado a trabajar con campesinos del Cauca, así como con descendientes de líneas directas de comunidades indígenas de lo más profundo de ese departamento, para introducir en Tierra Negra el sello, la estética, la manera de ver el mundo de las comunidades más alejadas, porque, de acuerdo a lo afirmado por Ruiz, “Tierra Negra es tierra de todos”. 

Los detalles de Tierra Negra, sus colores fuertes contrastados con pasteles, los brillantes que se ven más brillantes u opacos cuando tocan pieles que trascienden en todos los tonos y nacionalidades, han hecho de esta marca una de las apuestas comerciales y territoriales más llamativas del Valle del Cauca, eso cuenta Mariana: “Mucha gente se ha sentido muy identificada, no necesariamente tienen que ser afrodescendientes, ni negros ni indígenas ni blancos, realmente nuestras prendas son para todos”. 

Con cordones de zapatos, quimonos, camisetas, pantalones y próximamente sombreros elaborados por campesinos del Cauca, Daniela Larrahondo y Mariana Ruiz han logrado hacer de la moda y de la memoria un experimento exótico para recordarles a los más jóvenes del suroccidente colombiano que la tierra negra en la que viven es el espacio de todos los que crean que vale la pena vivir en un mundo donde quepan todos los mundos que hoy pocos recuerdan.  

Foto: Tierra Negra

Por: Pablo Navarrete

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