Consecuencias de ser ‘la otra’ – Columna María C. Pinzón

Ser la otra o la amante, como todo, tiene unos costos, que es importante conocer ‘a priori’, antes de embarcarse en este triángulo amoroso, que a menos que en verdad no te incomode y te sientas a gusto, son muy dolorosos y afectan sobre todo la autoestima personal.

Además, que hay que tener en cuenta que solo el 4 % de los hombres dejan a la esposa y se acaban casando con la amante (triste estadística). Y de ese 4 %, el 75 % acaban divorciados antes de 4 años, eso demuestra el peso de empezar con una historia así.

¿Pero ¿con qué tienes que lidiar, una vez escoges este camino?
  1. Tener una relación de ‘ratos’, no puedes contar con él en momentos de crisis, si estás enferma, si quieres celebrar algo o te sientes triste porque debes contar con que él pueda estar sin que sea un conflicto con la esposa.
  2. En fechas especiales como Navidad, donde queremos compartir con la pareja, con la persona que queremos, tú estás sola, mirando como los demás comparten con sus parejas.
  3. En ocasiones te ves en la necesidad de mentirle a tu familia para disculparlo por su ausencia en reuniones y eventos para no tener que decir que está con su esposa.
  4. Mucha frustración porque que ves como él tiene cosas que tú no y que anhelas, ya que, tiene el amor de una esposa e hijos, tiene su estabilidad, sexo, un matrimonio legítimo, compañía. Por otro lado, tiene una relación paralela que le llena los vacíos de su matrimonio, o sea, él tiene lo mejor de los dos mundos, él tiene una doble vida que no piensa dejar.
  5. Si se va de vacaciones con su esposa te va a mandar mensajes durante 15 minutos a escondidas y el resto de las 23 horas estará con su esposa e hijos feliz en la playa, jugando y divirtiéndose y tú pendiente de cuándo será que te va a sacar un tiempo para llamarte.
  6. Disminuyes tu valor personal ya que ¿cómo va a respetar a una mujer que se conforma con una relación defectuosa, tan precaria e incompleta como esa? Es muy difícil respetar a una mujer que no se respeta ella misma.
  7. Tú debes estar lista y dejar tus planes con amigos y ajustarte a sus horarios porque en cualquier momento él puede darse una volada para verte.
  8. Dejas de conocer más personas que probablemente sí pueden ofrecerte una relación con compromiso y atención hacia ti, por una relación prestada que no es tuya.
  9. Trituras tu autoestima porque empiezas a reajustar tus estándares a los ratos que él ‘te pueda’ dar, tú no vas a ser prioridad cuando lo apremien los compromisos o la esposa, y si lo descubren te va a negar, va a decir que eres una amiga, o que eres una loca que lo persigue. Todo esto hace que creas en verdad que no eres merecedora de amor, ni de respeto.
  10. Lo que menos tenemos en esta vida es tiempo; y lo estás entregando a alguien que no te va a salir con nada, tu juventud se acaba y no es para siempre, no seas el chicle que mastican y mastican que luego botan.

Dos grandes errores en los que se incurre que propician la entrada en esta dinámica de amante es, por un lado, creer que el mundo solo es los dos, lo cual no es cierto, una relación también implica el contexto que los envuelve como familia, hijos, amigos, trabajo, cuando todos estos elementos están ocultos, lo que vives es una relación fantasiosa, de visitas temporales, de raticos, vives solo la parte fantaseada de él, y solo una parte: la buena.

El otro error es que las mujeres interpretamos gestos del hombre como ser atento, invitarte a un viaje, tomarte de la mano, o que te envíe mensajes, como señales de amor, cuando en realidad son más gestos de que le interesan ‘tus huesitos’, y no tu corazón, y obviamos gestos tan importantes como incluirte en su mundo al presentarte a su familia, amigos, compañeros de trabajo, hijos.

Recuerda que los actos de seducción no son actos de amor, son actos de persuasión para obtener lo que se desea. 

El hombre casado está contigo porque tiene unos problemas con su pareja que tú no le puedes resolver, pero sí que se los entretienes.

Finalmente, recuerda que el problema no es si hay amor o no; el problema es si te conviene estar en una relación que está basada solamente en el ‘aparente’ amor que dice tenerte, y no en el compromiso lealtad y honestidad que implica una relación de carne y hueso. 

Ten presente que si un hombre te ama de verdad va a ser lo legal moral y emocionalmente correcto por ti.

Así que si estás en el grupo de mujeres que dicen: “prefiero 50 % de ti que 100 % de alguien más” y eres infeliz con esa situación, pide ayuda, porque habla más de ti que de él, es un contundente indicador de baja autoestima.

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