Calixta Dorotea viuda de Agonía o la magia de la comunicación

El celular, que se ha ganado la atención de los jóvenes, les robó protagonismo a las conversaciones con los mayores y apenas dejó ‘en visto’ la comunicación familiar, como en una charla de WhatsApp.

Cuando las brechas en la edad son amplias -como sucede con los adultos mayores- esta situación se agudiza y la conexión entre nietos y abuelos parece diluirse. Los caleños no son ajenos a esta realidad y la profesora Sandra Landázuri es consciente de ello.

Preocupada por esto, la docente inició una búsqueda profunda en la que esperaba encontrar una formar de acercar a estas dos generaciones que conviven en un mismo espacio físico, pero que mentalmente suelen ser tan lejanos. Fue en ese preciso momento en el que Calixta Dorotea viuda de Agonía cobró vida.

El personaje de Calixta Dorotea representa a una mujer de 104 años, emprendedora, cabeza de hogar y que sacó adelante a sus 14 hijos. Es guapireña, pero debido a la violencia que la dejó viuda, se vio obligada a desplazarse hasta el departamento del Valle.

Al llegar a Cali, Calixta emprendió su camino para encontrar un medio de sustento, para ella y los hijos que aún eran pequeños, lo que la llevó a ser una comerciante del populoso lugar de la galería de Santa Helena. 

El hogar de Calixta Dorotea cambió, pero sus costumbres y tradiciones culturales de la costa Pacífica jamás la abandonaron; es por eso que se recorre colegios, universidades y plazas públicas contando a los caleños sus anécdotas y la importancia de valorar los saberes ancestrales que albergan los adultos mayores. Su misión: cautivar a los públicos con sus relatos.

“Dorotea está inspirada en todas las mamás cabezas de hogar que conocí en el transcurso de los años siendo maestra, pero se aterrizó con el proyecto ‘¿Quién soy yo?’ de los modelos educativos flexibles. Esto me permitió hacer una caracterización de los estudiantes y sacar adelante al personaje”, contó Sandra Landázuri. 

Cuando se le pregunta a la profesora acerca de Dorotea, ella se refiere al personaje como si existiera y es así, pues cuando Sandra se viste de Calixta, su hablar, caminar, pensar y su historia de vida es tan clara y realista que parece de carne y hueso. 

Con este personaje también se busca generar el autorreconocimiento de los niños, pues la profesora Landázuri notaba que cuanto se le pedía a la población escolar que es de etnia negra que se dibujaran así mismo, se pintaban con piel blanca. Asunto por el cual, a través de sus historias narradas en los espacios académicos, logró que los estudiantes fueran conscientes de quienes son tanto física como espiritualmente.

Al preguntarle a Sandra Landázuri de dónde salen las historias que narra Calixta en sus monólogos su respuesta es que “cada año que oriento niños diferentes, cada uno me va dando línea para poder sacar algo para Calixta Dorotea. Inicialmente fue con los abuelos, porque fue la problemática que identifique en el plantel educativo Gabriel García Márquez y en otros a los que llegaba a presentarme. Pero Calixta no es estática, se adapta a las necesidades de las comunidades a las que llega”.

Calixta Dorotea viuda de Agonía es a veces la señora de 104 años, pero otras es una cuarentona y unas pocas más explora su lado infantil.

La labor de este personaje logró impactar tanto a comunidades en Cali, que actualmente tiene el apoyo del Ministerio de Cultura, lo que le permite continuar llevando su ‘performance’ a diferentes lugares. El último realizado tuvo como escenario la galería de Santa Helena, el lugar de trabajo de Calixta. 

“Santa Helena es el lugar donde todos los alimentos llegan y nosotros nos abastecemos de ellos y muchas mamás llevan a los hijos a la galería. Siento que debía eso como hija, porque mi mamá trabajó por mucho tiempo vendiendo chontaduros y pescados, por eso quería resaltar el trabajo de la mujer cabeza de hogar, la mujer emprendedora que le toca muy duro”, expresó Sandra Landázuri.

El vestuario de Calixta en Santa Helena contrastaba por excelencia con los colores opacos de la galería.

Al caminar por este lugar, muchos se preguntaban si se trataba de alguna representación de un fantasma o de algún espectáculo, pero el pregonar del personaje apaciguó las dudas cuando se escuchaba a la viuda expresar su necesidad de vender para llevar el sustento a su hogar. “Al terminar la presentación las mujeres se me acercaron y me decían que esa era su realidad, fue muy bonito. Llevar el arte a la galería, además fue novedoso”, señaló la profesora.

A pesar de su larga edad, este personaje está muy lejos de morir, pues Sandra afirma que hay para rato de esta mujer porque Calixta Dorotea viuda de Agonía logra llegar a los lugares donde la maestra Sandra Landázuri no podía llegar. Le abrió puertas para proclamar la importancia y el papel tan indispensable que juegan los maestros en la educación, más allá de lo académico y en la cultura. 

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